


En el final de su emblemática chacarera, Julio Argentino Jerez, hace un pedido a quien pueda leer o escuchar Añoranzas. Hay muchas obras poéticas y canciones en las que quien escribe expresa lo que desea para cuando ocurra su muerte.
Según como se mire, la muerte es la nada o es lo desconocido; es algo que no queremos conocer, por más curiosidad que nos despierte. Dicen que de la muerte no se vuelve, pese a los testimonios de personas que afirman haber vuelto de ella, dejándonos la responsabilidad de creer o no.
¿Qué pasó con las personas que dicen o parecen haber vuelto de la muerte? ¿Murieron o pareció que habían muerto? El hecho de estar convencidos de algo, no significa que ese algo sea así. Harían falta elementos de juicio válidos, elementos físicos analizables, para afirmar con certeza que la persona sí murió o no murió.
En la sexta estrofa de La Vuelta de Martín Fierro, José Hernández dice: “Mucho tiene que contar, el que tuvo que sufrir, y empezaré por pedir, no duden de cuanto digo, pues debe creerse al testigo, si no pagan por mentir”. Debemos creer en la buena fe de quienes afirman haber vivido semejante experiencia. Que el hecho sea incomprobable, es otra cosa, pero si la persona afirma haber regresado de la muerte, merece la credibilidad que ganó durante su vida.
La muerte es inevitable, y nos espera para cuando sea el momento de cada uno. Una vez ocurrida la muerte de alguien, sus seres queridos se ocupan de las honras fúnebres y la sepultura. Después, el difunto será evocado frecuentemente por sus deudos, especialmente para el aniversario de nacimiento o de fallecimiento, en ocasiones especiales como el Día del Padre o de la Madre, y cada 1 y 2 de Noviembre, días muy importantes para la cristiandad.
El primer día de Noviembre es el Día de Todos los Santos, para conmemorar a los santos conocidos, que tienen su día en el calendario cristiano, y a los santos poco conocidos, que aún no figuran en el calendario. Hay diversos criterios para considerar la santidad de una persona, pero oficialmente es una persona santa quien ha sido beatificada y canonizada. Tradicionalmente, en nuestros pagos, el 1 de Noviembre es un día de veneración y recordación a los seres queridos que ya pasaron por la vida, santos o no.
El 2 de Noviembre es el Día de los Fieles Difuntos, oficialmente llamado Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos, es un día de oración y recordación de quienes murieron siendo cristianos.
Es costumbre arraigada de nuestra gente criolla el visitar los cementerios en la noche del 31 de Octubre, en vigilia por todos los santos, por los difuntos queridos y por los que uno no conoce también. La familia se reúne en torno a la sepultura de su ser querido y pasa la noche rezando, conversando y compartiendo los avíos que hayan llevado.
Los frecuentes robos han resultado en que los cementerios oficiales de las ciudades permanezcan cerrados en horario nocturno. Los cementerios privados tienen horario diurno para coincidir con el horario de trabajo de los empleados.
En muchos lugares alejados de las ciudades, los cementerios son accesibles durante todo el día y toda la noche; además, en una comunidad chica, suele ser poco común el robo en un lugar considerado sagrado.
Cada uno de nosotros, llegado el momento, partiremos hacia el silencio, hacia lo desconocido, y quienes quedan sabrán que no pueden hacer nada para traernos de vuelta pues, hasta ahora, para todo puede haber remedio, menos para la muerte.
03 de Noviembre de 2026.
